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DESDE UNA EXPERIENCIA PROFESIONAL

Si buscamos en la red sobre Análisis y modificación de conducta lo primero que aparece es esta definición: El método ABA, Applied Behaviour Analysis (análisis aplicado del comportamiento) fue iniciado por Ivar Lovaas, doctor en psicología en los años 60. El objetivo del método es permitir a los niños con trastornos autistas progresar naturalmente en su aprendizaje gracias a las relaciones que tejen con su entorno.

Más abajo son páginas de centros que ofrecen sus servicios, cursos de formación o blogs que hablan a favor y en contra de este método de enseñanza-aprendizaje.

Partiendo de esta definición, de lo que se puede encontrar en un click, rebuscando en bibliografía sobre el tema y desde la experiencia profesional vamos a hacer un recorrido sobre los procedimientos utilizados para entender y cambiar el comportamiento.

Primero, y dejar claro, que la conducta es lo que la gente dice o hace, que se puede medir su frecuencia (número de veces que se da esa conducta), duración (tiempo que pasa desde que se inicia hasta que se detiene) y su intensidad o fuerza física implicada en la misma. A partir de aquí, y teniendo en cuenta que la conducta no es azarosa sino que está regulada por leyes y que tiene una impacto en el ambiente, en nosotros y en los demás, podemos observarla, medirla y, por tanto, cambiarla.

Sin detenerme en explicar los procedimientos pero teniendo en cuenta todas las críticas que se han hecho por una mala praxis, salgo en la defensa de la metodología ABA ante comentarios de que son aprendizajes muy mecanizados, robóticos,… Es cierto que, como en todos los ámbitos hay profesionales… y profesionales. Terapeutas o equipos de trabajo que tienen cuenta la generalización de esos aprendizajes que se entrenan como ensayos discretos bajo control en otros contextos y con otras personas; que no creen que lo que vale para uno sirve para los demás y que aplauden aprendizajes generativos (aquellos que se producen sin haber sido previamente entrenados, que se aproxima más a como aprendería un niño con desarrollo típico) porque aprecian que haya sido el resultado de aprendizajes que se hayan trabajado en sesión.

La metodología ABA es una enseñanza tecnológica que se trabaja a partir de programas que han sido diseñados exclusivamente para ese niño teniendo en cuenta sus características y su entorno. Es por ello que la formación a los padres para trabajar en la misma línea, conozcan las contingencias y puedan aprovechar el mayor número de situaciones donde el niño pueda aprender, algo fundamental para intervenciones con niños con TEA para fomentar mayor número de éxitos y, por lo tanto, aprendizajes más significativos y rápidos. Todo arranca de una entrevista con los padres, una evaluación previa que nos ayude a saber de dónde partimos, cuáles son sus habilidades, las barreras que están dificultando que ese niño aprenda y cuáles son los objetivos que nos vamos a marcar. Asimismo, el Análisis Conductual Aplicado, aparece también en el contexto escolar con la llamada “ayuda de sombra”. Lo que fomenta una inclusión real en el ámbito educativo ordinario, donde las terapeutas adaptan el espacio, dan las ayudas necesarias que se irán retirando progresivamente sin tener que sacar al niño del aula, beneficiándose de tener como modelos para imitar a sus iguales. 

Con esto no quiero decir que sea la solución de todos los problemas, que eche abajo el incuestionable trabajo que hacen otros profesionales como los maestros (no me echo piedras sobre mi tejado ni sobre el de mis compañeras maestras) pero ABA es un tratamiento concreto y estructurado, donde cada niño tiene una programación de trabajo exclusiva, de acuerdo a sus necesidades y capacidades.

ABA es intensivo y extensivo, individualizado, cuantificable, visible y explícito en términos más científicos y técnicos. Pero también es afecto, es acompañamiento, resolución de dudas y herramientas para una mejor calidad de vida de las personas para desenvolverse en sociedad. El Análisis Aplicado de Conducta está dentro de la buena práctica si la práctica es buena.

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